El Maestro San Juan de Ávila orando Nació en Almodóvar del Campo pero falleció en Montilla. Sus restos se veneran en la Iglesia de La Encarnación de los Padres Jesuítas de Montilla. "Apóstol de Andalucía" lo llamaron sus biógrafos por haber dedicado la mayor parte de su vida a la predicación, fundando colegios y universidades. La inquisición lo sometió a juicio no hallándole culpa alguna. Por ello el mismo tribunal que lo enjuició celebró un acto de desagravio en la Iglesia de la Magdalena de Sevilla.
Gran orador en una de sus predicaciones en la Iglesia de San Sebastián de Granada logra la conversión de San Juan de Dios, quien más tarde fuera el fundador de la orden hospitalaria que lleva su nombre.
Llega a Montilla a mediados del siglo XVI al abrigo de la Condesa de Feria quien lo instala en la Casa Oratorio que lleva su nombre en la calle de San Juan de Dios, conocida popularmente como "calle de la paz", desde aquí recibe y dirige a personajes como Francisco de Borja, Ignacio de Loyola, Pedro de Alcántara, Juan de Ribera y Tomás de Villanueva, entre otros.
Excelente escritor, ha dejado obras magistrales de doctrina, historia y moral.