
Con apenas 7 años, sabía ya explicar su propósito "Huir de la vanidad, hacer penitencia y entrarse dentro de Dios".
A la edad de 25 años se le declaró parálisis progresiva, que la fue dejando cada vez más tullida, y que sin embargo no fue obstáculo para que escribiera una serie de cuadernos en los que hablaba de su vida espiritual.
Murió el 5 de Agosto de 1650, a la edad de 44 años. Sus restos reposan en el coro bajo del Convento de Santa Clara de Montilla.


























