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EDAD
MODERNA |

Durante la Edad Moderna Montilla reproduce a nivel local el devenir
histórico ya clásico de las sociedades preindustriales (empuje
en el XVI, retroceso en el XVII y recuperación en el XVIII). El
siglo XVI se abre con un crecimiento demográfico sostenido desde
el final del XV y continuado por lo menos hasta la década de los
setenta. Este factor y el auge económico de la primera mitad de
siglo influyen en dos hechos: el primero, la ampliación del perímetro
urbano, con la importante remodelación arquitectónica de la parroquia
de Santiago; el segundo, la fundación de la práctica totalidad
de las instituciones conventuales.
Sin
embargo, las continuas necesidades económicas de la monarquía hispánica
agravan la ya débil hacienda municipal, que responderá con una excesiva
presión fiscal. La transición al XVII está presidida por el punto
de inflexión de la expansión anterior pero, aunque Montilla sufrió
dicha recesión frenando así su línea ascendente, fue una de las
poblaciones cordobesas menos afectadas. El XVII se asocia con un
perfil de estancamiento y regresión por la sucesión de varias crisis
que se adentran incluso en el XVIII cuyo desarrollo es bastante
similar en todos los casos: epidemia de peste u otras enfermedades
que preceden o coinciden con la depresión económica. |
A nivel social,
el siglo XVII contempla la expulsión de los moriscos pese a los
infructuosos intentos del marqués por impedirla.
Todas estas dificultades
colectivas no frenaron el vigor religioso de la ciudad sino que
se intensificó, como evidencian la fundación del hospital de San
Juan de Dios, el afianzamiento de la devoción popular al Cristo
de la Yedra o a Nuestra Señora de los Remedios, el reconocimiento
público del patronazgo de San Francisco y el voto de adhesión a
la Purísima Concepción. El siglo XVIII se inicia con una recuperación
demográfica alentadora pero no espectacular. Tampoco se registran
modificaciones sustanciales en la estructura social encabezada por
los marqueses de Priego (desde 1711 duques de Medinaceli), seguidos
por un escaso número de privilegiados.
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