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| Márquez
del Real Sánchez, Miguel |
Luque
Pérez, Florencio |
Jiménez
Duque, Pilar |
Garnelo
y Alda, José Santiago |
Cobos,
José |
Delgado
López, Dámaso |
Fernández
de Córdoba y Aguilar, Gonzalo ("El Gran Capitán") |
| Carretero
y Novillo, José María |
Cabello
de Alba, Rafael |
Barrios
y del Valle, Miguel de |
Avila,
Maestro Juan de |
Alvear
y Ward, Enrique de |
Alvear
y Ponce de León, Diego de |
Alvear
y Gómez de la Cortina, Francisco de (VII Conde de la Cortina) |
| LUQUE
PÉREZ, Florencio |
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Artista polifacético
y personaje popular, nacido en Montilla, poseía un gran sentido del
humor y del divertimiento. Trabajó y colaboró generosamente
para las fiestas montillanas, en especial para los carnavales, donde esperada
con gran interés su actuación. El carnaval más comentado
fue el que, aprovechando una reata de mulas, propiedad de Manuel Ortiz, cargada
con pellejos de vino, procedente de su lagar, y que vendía siempre
a la bodega de su amigo José Cobos Ruiz, hizo una triunfal entrada
por el arco de la calle Santa Brígida. Las mulas ataviadas colorísticamente
con sus mejores aparejos, los muleros disfrazados y pintados por Florencio
y encima de los pellejos de vino, montados, unos muñecos balanceándose
al compás de las bestias, emulando gestos y movimientos histriónicos.
Tenía
un famosísimo muñeco, llamado "Don Baltasar", el cual
sacaba todos los años al frente de su comparsa.
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Florencio
Luque Pérez |
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Don Baltasar,
subido en unas andas sobre las que daba saltos y volteretas a capricho de
Florencio, era la escusa perfecta para cantar coplas picantes y críticas,
además de ser escudo para beber caldo de la tierra en abundancia. Tanta
fama adquirió el "Don Baltasar" que fue llevado a Madrid
por José Cobos Ruiz con la coral montillana y para hacer publicidad
del vino de Cobos. Una copla decía: "Ya está cansado
Don Baltasar / ya está cansado de trabajar / y ahora dice el muy guasón
/ le den dinero para jamón".
Entre las innumerables
anécdotas que de él se cuentan, destaca la que ocurrió
allá por los años veinte en Córdoba, durante la dictadura
de Primo de Rivera, estando prohibidos los carnavales; se llevó una
talla de mujer desnuda en tamaño natural y la paseó por Las
Tendillas. El gobernador civil ordenó inmediatamente su detención,
teniendo que ir su hijo Enrique, que era jefe de Policía en Montilla,
a interceder en su liberación.
Construyó
un aparato con aspas para volar, el cual se colocaba sobre la espalda y se
accionaba con las manos. La primera prueba casi le costó la vida. Era
íntimo amigo de los hermanos Garnelo, de quienes utilizaba los dibujos
y esculturas para hacer sus muñecos. En el lagar de su propiedad llamado
de "La Tomasa" conservaba numerosos muñecos y objetos curiosos
fabricados por él, relojes de sol, jaulas de múltiples formas,
carros peculiares en su diseño y estructura, y animales y figuras con
movimientos mecánicos y automáticos. En Córdoba ganó
el primer premio en un concurso de inventos. Presentó un caballo de
madera, en tamaño normal. que cuando andaba movía la cabeza,
los ojos y la cola. Fue el que hizo las actuales puertas de madera del Ayuntamiento
de Montilla y también las que hay en el Salón de Plenos. Ambas
las regaló a la ciudad.
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