La secretaria General de CCOO de Córdoba, Marina Borrego, señala que la subida del IPC registrada en febrero (1%) vuelve a poner de manifiesto que las medidas para contener los precios de los alimentos “no están funcionando”. Según los datos dados a conocer hoy por el INE, en febrero, los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento del 2,1%, lo que supone que en el último año, los precios de los productos de alimentación han sufrido un alza del 15,8%, un 2,2% en lo que llevamos de año. “Estas cifras no solo ponen de manifiesto que la reducción o la eliminación del IVA de los alimentos básicos no está teniendo el efecto desinflacionista que se buscaba, sino que las familias siguen empobreciéndose”, remarco Borrego.
En este sentido, la responsable sindical hizo hincapié en que, con una inflación anual del 6%, “siguen siendo necesarias medidas que ayuden a bajar la inflación y a evitar la pérdida de poder adquisitivo de las familias, muchas de las cuales lo están pasando mal porque ya no es que no lleguen a final de mes, es que no se llega ni a mitad de mes”.
La responsable sindical precisa que, “salvo la vivienda, la electricidad, el agua y otros combustibles domésticos, que en el último año han bajado un 10,8%, todos los demás índices medibles en el IPC han subido en el último año, especialmente, el capítulo de la alimentación y las bebidas no alcohólicas, que ha experimentado un aumento del 15,8% en el último año y que suponen uno de los principales gastos de las familias junto al alquiler o la hipoteca”.
Por ello, Borrego volvió a reclamar a las empresas “un ejercicio de responsabilidad”. “Los salarios tienen que experimentar la subida suficiente para que las familias puedan mantener el gasto. El tejido empresarial cordobés está conformado fundamentalmente por pequeñas y medianas empresas que dependen en gran medida del consumo local, y sin sueldos dignos, el consumo se verá seriamente afectado, y con ello, las empresas y el empleo”, señaló la responsable de CCOO quien puntualizó que “las empresas han repercutido en los precios de sus bienes y servicios el incremento de costes, pero el consumidor final no ha visto subir sus salarios en igual medida y eso, a la larga, implicará una retracción del consumo y sin ventas no se puede mantener ninguna empresa”.
No obstante, la secretaria General de CCOO de Córdoba espera que “en los próximos meses la subida del SMI tenga una repercusión positiva en la capacidad de consumo de las familias”, si bien remarca que “aunque estamos satisfechos con la subida del SMI, hay que seguir avanzando no solo en los salarios sino también en otras medidas que repercuten directamente sobre el poder adquisitivo de las familias, empezando por el refuerzo de los servicios públicos, especialmente, la sanidad y el transporte".
