La secretaria de Empleo de CCOO de Córdoba, Ana Belén Acaiña, ha reclamado la puesta en marcha con urgencia de “un plan de choque contra el desempleo femenino que incluya incentivos a la contratación y al mantenimiento del empleo femenino, así como otras medidas de discriminación positiva que faciliten una mayor equidad en las empresas”.
Así lo ha solicitado tras conocer los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre del año, que apuntan que en la provincia hay 64.100 personas desempleadas, 1.436 más que en el último trimestre de 2022. Un incremento que la responsable de Empleo achaca “a los efectos de la sequía sobre el empleo en el campo, dada la reducción de las cosechas de la aceituna y los cítricos” y “a que la economía local empieza a sentir los efectos de la pérdida de poder adquisitivo de las familias a causa de la inflación”.
"Hace mucho tiempo que CCOO viene advirtiendo de la excesiva dependencia que tenemos del sector primario y esto nos hace muy vulnerables y que nuestro mercado laboral se resienta con mucha más facilidad que el de aquellas otras zonas que están más industrializadas", subrayó Acaiña.
Las más perjudicadas por este aumento del desempleo en la provincia han vuelto a ser las mujeres. "La reforma laboral ha tenido un efecto positivo sobre la estabilidad en el empleo pero vemos que los principales beneficiarios de las modificaciones de la reforma laboral son los hombres. Las mujeres siguen expulsadas en muchos casos del mercado laboral y y siguen siendo penalizadas por la maternidad, a pesar de que en las empresas de más de 50 trabajadores sea obligatorio contar con un plan de igualdad que favorezca e incentive la contratación femenina y la equidad en las empresas".
Para la responsable sindical la principal causa de la subida del desempleo en el primer trimestre del año está vinculada a la sequía y la reducción de las cosechas de principalmente del olivar y de los cítricos. "Hace mucho tiempo que Comisiones Obreras viene advirtiendo de la excesiva dependencia que tenemos del sector primario y y esto nos hace muy vulnerables y y que nuestro mercado laboral se resienta con mucha más facilidad que el de aquellas otras zonas que están más industrializadas".
Además consideramos que la inflación ya empieza a hacerse notar sobre la economía local. El menor poder adquisitivo de las familias, que se ve agravado por subidas salariales escasas que de ninguna manera compensan la subida de la inflación en el último año y medio, especialmente en productos y servicios básicos como eh la luz o los alimentos, retrae el consumo y esto tiene un efecto directo sobre la producción de las empresas y por tanto sobre el empleo. Por eso, desde CCOO volvemos a pedir una vez más a las empresas visión de futuro. Es el momento de subir los salarios, de repartir los beneficios empresariales, de bajar precios para evitar un desplome del consumo que solo puede traer consecuencias negativas para el empleo", recalcó Acaiña.
