Para ello, en la mesa informativa se han distribuido entre los usuarios muestras de crema solar con factor de protección alto (de 50 y 90), asà como folletos editados por la ConsejerÃa de Salud con consejos de todo tipo sobre cómo tener unas vacaciones sanas. Precisamente, se han hecho coincidir con la celebración del DÃa Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, que se conmemora el dÃa 13 de junio, para enfatizar sobre la prevención e información de esta enfermedad, que cada vez tiene mayor prevalencia entre los jóvenes.
A este respecto, los profesionales sanitarios han facilitado información sobre la necesidad de vigilar la evolución de los lunares y manchas de nuestra piel, para controlar, mediante autoexploraciones, la posible aparición de melanomas, un tumor maligno de la piel muy agresivo y con una gran capacidad para crear metástasis con rapidez. Además, se viene observando que aunque se han aumentado las campañas de información y se venden más cremas fotoprotectoras, los casos han aumentado de forma alarmante desde los años setenta (en torno al 300%). La media de incidencia en España es de dos por cada 100.000 habitantes, y crece un 7% cada año.
Según los especialistas en DermatologÃa, si no se detecta a tiempo, tiene muy mal pronóstico. La aparición de metástasis hace que la supervivencia a los cinco años sea casi nula. De ahà que sea fundamental estar pendiente de los primeros signos, que son la aparición de manchas marrones o negras y un cambio de color de la zona en cuestión.
Para proteger la piel del sol es necesario utilizar cremas protectoras adecuadas, con un factor de protección no menor de 30 y mayor de 50 para aquellas personas que tienen una piel muy sensible o sufren enfermedades agravadas por el sol. Además hay que aplicar la protección correctamente, sobre la piel seca, en cantidad suficiente, 30 minutos antes de la exposición, y renovándola con frecuencia, sobre todo, si se está en contacto con el agua.
Prevención contra Altas Temperaturas
Como viene haciendo desde hace ocho años, la ConsejerÃa de Salud ha puesto en marcha el Plan de Prevención contra los Efectos de las Altas Temperaturas, que permanece activo desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre. De este plan también se está informando en los hospitales de la Agencia Sanitaria Alto Guadalquivir.
En este sentido, existen algunos consejos de Ãndole general ante la subida de temperaturas que pueden ayudar a combatir los efectos del calor en el organismo. Se recomienda evitar las salidas y actividades fÃsicas en las horas de más calor, especialmente entre las 11 y las 17 horas, y mantenerse a la sombra. Es aconsejable vestir ropa ligera y amplia (de algodón, por ejemplo), de color claro y llevar la cabeza protegida. También se recomienda cerrar las ventanas y cortinas en las fachadas expuestas al sol y mantenerlas cerradas mientras la temperatura exterior sea superior a la interior. Por otro lado, hay que tener especial atención a ancianos y niños, que son más susceptibles al exceso de calor ambiental y corren un mayor riesgo de deshidratación.
Además, se aconseja permanecer en las habitaciones más frescas del domicilio, ducharse o bañarse varias veces para refrescar el cuerpo o humidificar las ropas. Es importante que se beba abundantes lÃquidos (agua, zumos...), incluso sin sed e intentar no consumir bebidas alcohólicas y tomar frutas y verduras.
También durante el verano es cuando se debe extremar al máximo el cuidado de los alimentos con el objeto de evitar las intoxicaciones alimentarias. La causa es la inadecuada conservación y manipulación de los productos alimenticios, debido a las elevadas temperaturas, que favorecen la propagación de virus y bacterias. Para ello, se recomienda extremar la limpieza de los alimentos frescos, no romper la cadena del frÃo, organizar adecuadamente la comida en el frigorÃfico y evitar alimentos que contengan huevos frescos en caso de excursiones.
Igualmente, en esta época se realizan actividades deportivas, muchas veces sin suficiente protección contra el calor, que pueden tener consecuencias para nuestra salud. Entre estos efectos se incluyen los calambres por calor, habituales en personas que hacen ejercicio intenso y prolongado, la deshidratación en personas que sudan profusamente, por lo que pierden agua y electrolitos, y el agotamiento por calor, que puede desembocar en un golpe de calor, muy peligroso para la salud.
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Proteger la piel frente a la agresión solar, prevenir intoxicaciones alimentarias y cómo actuar frente al calor son algunos de los consejos que se están ofreciendo en la mesa informativa instalada