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Los datos del paro de mayo, que registran una bajada del desempleo en la provincia de Córdoba de 2.139 personas, “demuestran que ampliar la aplicación de los ERTE ha sido positivo para el mantenimiento del empleo”, ha señalado el secretario de Empleo de CCOO de Córdoba, Manuel Merino, para quien es “una señal positiva” que “las primeras fases de desescalada hayan tenido una buena respuesta en cuanto al paro se refiere”.

De hecho, Merino espera que en los próximos meses, la culminación de numerosos ERTE, así como la aplicación de los planes de choque de la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Córdoba, ambos rubricados por CCOO, “tengan un efecto positivo sobre el empleo y se continúe por la senda de la recuperación, aunque sabemos que los meses estivales, tradicionalmente, son malos para el empleo en Córdoba”.

La satisfacción por la bajada del paro se ve empañada por la situación de la mujer. “Como ya pasó en la crisis iniciada en 2008, la mujer está siendo expulsada del mercado de trabajo y es el grupo de población que más está sufriendo los efectos de la crisis económica derivada de la pandemia del COVID-19”, ha lamentado el responsable sindical que recuerda que de los 85.843 personas desempleadas en la provincia, 48.832 son mujeres, es decir, el 56,88%.

Asimismo, el secretario de Empleo mostró su preocupación por que más de la mitad de los contratos realizados durante el pasado mes (17.482 de los 28.476) se hayan llevado a cabo en el sector agrícola que, sin embargo, no es el en el que más bajó el desempleo –lo fue la construcción, con 1.173 personas paradas menos-. “El campo es uno de los pilares económicos de la provincia, eso no se pone en duda, pero también es uno de los sectores más precarizados y nos preocupa que sea el que está absorbiendo, una vez más, a los desempleados que se generan en otros sectores, porque el campo tiene una capacidad limitada de empleo y una excesiva demanda puede tentar a algunos empresarios a abusar de la necesidad de trabajar de muchas personas”, advierte Merino.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, aprobada en el año 1995, regula la normativa básica relativa a la prevención de riesgos laborales, entre las que se incluyen las medidas de vigilancia de la salud, los planes de prevención en los centros de trabajo, la participación de los trabajadores y trabajadoras a través de sus delegados y delegadas de prevención, y los servicios que deben prestar los Comités de Seguridad y Salud.

Según el secretario General de la Federación de Enseñanza de CCOO de Andalucía, Diego Molina, “en el caso de los centros educativos andaluces hay insuficiencia de recursos y de aplicación normativa que la actual pandemia de la COVID-19 ha evidenciado, algo que la Consejería de Educación debe resolver urgentemente”.

CCOO denuncia que los Gabinetes de Seguridad y Salud de las Delegaciones Territoriales de Educación no están prestando un adecuado servicio por falta de recursos humanos. Así, la vigilancia de la salud, más necesaria en la actual pandemia, resulta claramente insuficiente a pesar del número de años que lleva vigente una Ley que ha sido aplicada bajo mínimos en el sistema educativo andaluz.

Molina recuerda que tanto estos Gabinetes como los Comités de Seguridad y Salud de las Delegaciones Territoriales de Educación deben dar respuesta a más de 4.000 centros educativos y 105.000 docentes andaluces, por lo que “exige el incremento del escaso personal técnico de los Gabinetes provinciales y el reconocimiento de la labor profesional que desarrollan con una alta responsabilidad.”

Para CCOO la vigilancia de la salud en los actuales momentos “no puede caer en manos de las direcciones de los centros, que están asumiendo labores sanitarias que no les corresponden, sin recibir, además, la información ni la formación para llevar a cabo estas tareas, lo que las está exponiendo a situaciones cuanto menos comprometidas”. Igualmente, Molina censura “la nula coordinación existente entre Educación y Sanidad, pues no se han generado cauces de comunicación y asesoramiento entre los centros educativos y los centros de salud de referencia”.

Además, Molina señala que “se debe dar operatividad a los Comités de Seguridad y Salud de las Delegaciones Territoriales de Educación y que se evalúen urgentemente los riesgos psicosociales y físicos que, entre el personal docente y educativo, está generando el teletrabajo. Una importante cuestión que no se puede obviar y que puede incrementarse el próximo curso escolar ante un más que previsible rebrote de la Covid-19”.

“La dejación de funciones de la Consejería de Educación en materia de salud laboral en los centros educativos, con una falta constante de recursos y de privatización de parte de sus servicios, se ha hecho más que evidente en esta crisis sanitaria, un problema que debe ser resuelto con la máxima celeridad, porque afecta a la vida y a la salud de los trabajadores y las trabajadoras de la educación andaluza y, en consecuencia, a toda la comunidad educativa andaluza”, finaliza Molina.

CCOO lamenta que la Junta de Andalucía aproveche la crisis de la COVID-19 para encubrir los recortes en la universidad planeados con anterioridad a la crisis, ejemplo de un modelo nefasto de financiación para esta institución académica. Mientras, el consejero con competencias en Universidad, Rogelio Velasco, trata de justificarlos con ejercicios de desinformación, ocultando la realidad de unos recortes en los presupuestos para las universidades públicas de Andalucía (UPA) que suponen una desinversión de, aproximadamente, 260 millones de euros.

Ante esta circunstancia, CCOO considera que fue incomprensible la actitud de la mayoría de los rectores y las rectoras en la defensa del sistema andaluz de universidades públicas antes de la crisis, pero esta actitud es aún más incomprensible ahora, cuando en vez de recortes se requiere una inversión adicional, dada la transformación que tendrán que abordar las universidades para el próximo curso.

La otra cara de la moneda, para el sindicato, está en la labor incansable del personal docente e investigador (PDI) y del personal de administración y servicios (PAS), que en un ejercicio de responsabilidad asume continuamente nuevos retos y nuevas funciones, trasladando su dedicación a cualquier momento del día y de la semana, en jornadas que están muy por encima de las horas legalmente establecidas.

A este respecto, el secretario General de la Federación de Enseñanza de CCOO de Andalucía, Diego Molina, “advierte que asumir más cargas de trabajo, o la precarización cada vez mayor de los trabajadores y trabajadoras, llevará a la fractura de una paz social, cada vez más debilitada en las universidades públicas”.

Por otro lado, desde CCOO se denuncia que esta desinversión va a propiciar el cierre de titulaciones, el despido de cientos de profesoras y profesores Interinos y asociados, y la precarización, cada vez mayor, de las trabajadoras y trabajadores de las Universidades. Por esta razón, el sindicato plantea que los rectores y las rectoras tienen que asumir el papel que les corresponde y defender al unísono la universidad pública, no como administradores de empresas, que no lo son, sino en la defensa de los principios básicos de lo que es y supone la Institución para el conjunto de la sociedad.

Asimismo, CCOO extiende la preocupación al conjunto de la sociedad, ya que la desinversión en las Universidades Públicas reducirá el retorno de inversión de cientos de millones de euros en cada provincia, desacelerando su desarrollo social, cultural, técnico y productivo. Además, la desinversión en lo público promueve la entrada de universidades privadas, fábricas de títulos para quienes los puedan pagar.

En este sentido, Molina añade que “no es precisamente este el modelo de universidad que necesita Andalucía, región que está a la cola en empleo en la Unión Europea y a la que esta crisis azotará con más intensidad. Las posibilidades de que los hijos de las familias andaluzas puedan acceder a la universidad y así progresar, se reducen drásticamente con este modelo que deja las profesiones más cualificadas, con mayor estabilidad y mejores sueldos, y que requieren niveles de estudios superiores, solo al alcance de las familias más favorecidas económicamente”.

“CCOO considera que esta situación actual que amenaza a las universidades públicas andaluzas es particularmente grave, por lo que exige, una vez más, a la Junta de Andalucía y a los rectores y las rectoras la convocatoria de la Mesa General de Universidades en Andalucía. En caso contrario, el sindicato iniciará las movilizaciones que sean necesarias para defender la universidad pública, a sus trabajadores y trabajadoras y a la sociedad en su conjunto”, finaliza Molina.

El pasado día 18 de mayo se retomó el periodo de presentación de solicitudes de admisión de alumnado en los centros educativos andaluces. A pesar de la situación de pandemia que estamos viviendo, CCOO denuncia que la Consejería de Educación no ha contemplado medidas que garanticen el distanciamiento físico.

Para el secretario General del Sindicato Provincial de Enseñanza de CCOO de Córdoba, Antonio Sánchez, “es imprescindible planificar la ratio del próximo curso para que la actividad lectiva no se vea dificultada por la situación sanitaria que vivimos, ya que desconocemos cuándo será posible volver a la absoluta normalidad”.

Además de exigir esta necesaria planificación, CCOO denuncia que la Consejería de Educación está notificando el cierre de unidades escolares de tres años para el próximo curso siguiendo criterios ordinarios, obviando que nos encontramos ante una nueva realidad, y procediendo, incluso, al cierre de centros escolares por falta de alumnado, cuando el gran problema para garantizar el distanciamiento físico es disponer de espacios educativos y de personal.

Por ello, Sánchez exige que la Consejería de Educación “proceda a modificar, en trámite de urgencia, la ratio de los escolares por aula para garantizar el distanciamiento físico”. Dicha ratio, según el sindicato, debe ser, tal como se apunta desde distintos ámbitos, de 15 escolares por aula, debiendo definir igualmente la ratio de atención del profesorado de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje y el número máximo de escolares con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo matriculado en un aula ordinaria.

En consecuencia, para CCOO, la planificación del próximo curso es esencial en esta crisis sanitaria por lo que exige a la Consejería de Educación eficacia, compromiso y prontitud en la toma de medidas que eviten perjudicar a la población más vulnerable, que apoye la labor docente y educativa del profesorado y de los trabajadores y trabajadoras de la educación, y que garantice el distanciamiento físico, tal como se exige en otros ámbitos para evitar que vuelva a producirse la actual improvisación.

“Ante estas circunstancias, es urgente generar un marco negociador con los representantes legales de los trabajadores en un clima de consenso y diálogo, el mismo que el Gobierno de Andalucía exige a otras Administraciones,” finaliza Sánchez.

El Sindicato Provincial de Construcción y Servicios de CCOO de Córdoba ha puesto en manos de los servicios jurídicos del sindicato el acuerdo firmado por UGT y Constructor por el que se recupera la jornada partida en el sector de la construcción, un acuerdo que, en opinión del sindicato, es lesivo para los trabajadores y pone en riesgo su salud.

Antonio Salazar, responsable del mencionado sindicato provincial, recuerda que existe un acuerdo anterior firmado por los sindicatos y la patronal a finales de marzo que establece la jornada intensiva de 7 horas durante el estado de alarma. “El estado de alarma se mantiene y por tanto, el acuerdo está en vigor y dado que el riesgo de contagio sigue siendo alto, CCOO entiende que no es el momento de volver a la jornada continuada”, explica.

En este sentido, Salazar insiste en que “al recuperar la jornada partida muchos trabajadores se ven obligados a comer en la propia obra, pero la mayoría de las empresas no cuentan con comedores acondicionados con las medidas de seguridad pertinentes, poniéndose así en riesgo la salud de los trabajadores”. 

Pero aún más, el acuerdo firmado por UGT y la patronal incluye la recuperación de las horas abonadas pero no trabajadas durante la suspensión de la actividad decretada por el Gobierno coincidiendo con la Semana Santa. “La mayoría de las empresas optaron por despedir a sus trabajadores o presentar un ERTE al verse obligadas a parar, por lo que esas horas que pretenden recuperar ahora no se abonaron”, afirma el responsable sindical quien critica que “ni siquiera se indica cuántas horas hay que recuperar, con lo que no se puede controlar la recuperación”.

A esto se añade la eliminación del día inhábil contemplado en el convenio colectivo con motivo de la Feria de Mayo, que los trabajadores pierden al suspenderse la celebración. “Es decir, los trabajadores no solo incrementan el riesgo de contagio, no solo tienen que recuperar horas que no se les han abonado sino que además trabajarán 8 horas de más”, resume Antonio Salazar.

Por todo esto, “CCOO estudia denunciar este acuerdo que, en su opinión, no tiene validez, puesto que se mantiene el estado de alarma y, por tanto, se debe mantener el acuerdo anterior que, además, se firmó precisamente para para proteger a los trabajadores ante la pandemia del COVID-19”, anuncia Salazar quien advierte que CCOO seguirá denunciando ante la Inspección de Trabajo los incumplimientos en materia de seguridad y salud que detecte –hasta ahora se han interpuesto 15 denuncias-.

La Diócesis de Córdoba ha impulsado el proyecto Messor eram, dedicado a San Juan de Ávila, con el fin de promover el conocimiento del doctor de la Iglesia cuyas reliquias se veneran en Montilla, ciudad donde vivió y murió.

         La iniciativa persigue abarcar la historia, la teología, la espiritualidad, la dimensión pastoral y misionera del Apóstol de Andalucía. Se trata de una propuesta diocesana, que entiende que es un deber promover su figura por haber sido elegida para el apostolado del Santo y está agraciada con su reliquia.

         El objetivo principal de este proyecto es estudiar, profundizar y dar a conocer la figura y obra de San Juan de Ávila, doctor de la Iglesia universal. Este fin se estructura en dos vertientes. De un lado, impulsar el estudio de las obras del Santo Doctor entre los sacerdotes de nuestra diócesis y fieles laicos que están en contacto con la teología; y de otro, ofrecer a todos sus enseñanzas a través de los medios con los que cuenta la diócesis (página web, publicaciones, etc.).

         El principal soporte para la difusión de estos contenidos será la página web www.sanjuandeavila.net, en la que un grupo de sacerdotes y laicos con vinculación intelectual al Santo y rigor científico ofrecerán artículos sobre algún tema avilista, ya sea sobre historia, teología o espiritualidad. Junto a éste, una brevísima reseña del mismo destacando

frases del Santo que animen a la lectura del mismo. La web cuenta con un espacio llamado Messor eran, que remite al artículo al que se puede acudir.

         Cada mes se irán publicando nuevos artículos buscando el fomento del conocimiento y el estudio sobre este Doctor de la Iglesia.

La biblioteca diocesana tiene a disposición de todos los usuarios una sala dedicada a San Juan de Ávila con posibilidad de préstamo de libros. El Seminario Conciliar “San Pelagio”, por su parte, posee otra sala llamada “Aula San Juan de Ávila” pensada para el estudio “in situ” del Maestro.

         Además se está trabajando en un centro de documentación dedicado a San Juan de Ávila que recoge en formato digital numerosos artículos relativos a la vida y obra del mismo.

Tras la declaración el estado de alarma, el pasado 16 de marzo, los centros educativos cerraron sus puertas y, en consecuencia, los servicios externalizados de la Consejería de Educación quedaron suspendidos, ocurriendo lo mismo, en virtud al Real Decreto de 17 marzo, con los contratos con las empresas adjudicatarias.

Según el secretario General del Sindicato de Enseñanza de CCOO de Córdoba, Antonio Sánchez, “esta situación, pese a no haber motivos, ha dado lugar a que colectivos como son el personal técnico de integración social (PTIS), que sustentan el  apoyo al alumnado con necesidades educativas especiales, y de los intérpretes de lengua de signo (ILSE), no hayan cobrado las nóminas del mes de abril”.

Así, según el sindicato, y debido a la presión de CCOO, la Junta de Andalucía publicó un Decreto (BOJA de 1 abril) que en su punto 3 recoge: “Con el fin del mantenimiento del empleo el órgano de contratación, podrá acordar la continuidad en el pago de los contratos suspendidos por causa del COVID-19”.

Para CCOO, este decreto garantiza que las empresas sigan cobrando de la Junta de Andalucía y, por consiguiente, las personas trabajadoras puedan recibir sus nóminas sin pasar un ERTE. Pero, según las empresas adjudicatarias, entre el procedimiento de pago a empresas, la presentación y comprobación de documentos y otros procesos administrativos, han hecho que a esta fecha, de 15 de mayo, los trabajadores y trabajadoras de estos colectivos, aún no hayan percibido las nóminas de abril.

No obstante, según la información recabada por CCOO de la Viceconsejería de Educación, este proceso de pago a empresas ha comenzado esta semana, y es la Agencia Pública de Educación (APAE) la que se encarga de dichos pagos.

Ante este cruce de justificaciones, Sánchez critica “el gran número de intermediarios para que las nóminas lleguen las plantillas, y achaca los problemas de estos servicios educativos esenciales a su privatización. Ya que, además, debido a la precariedad de estos puestos de trabajo, cualquier circunstancia hace que las consecuencias recaigan sobre el eslabón más débil, en este caso, los trabajadores y trabajadoras que atienden estos servicios”.

El sindicato, a la vista de esta situación, pide, igualmente, responsabilidad a las empresas adjudicatarias (AI ALBA, TANGRAM, OS ZAGALES, MARCOS BAILÓN y SAMU, entre otras), pues sabiendo que el proceso, aunque lento, les aseguraba el cobro, no han mostrado interés en aplicar su corresponsabilidad con sus trabajadores y trabajadoras abonando sus nóminas, sino más bien han utilizado una estrategia de confusión para que todas las miradas recayeran en la Administración.

Por todo ello, “CCOO exige a la Consejería de Educación hacer cumplir a las empresas adjudicatarias de estos servicios educativos su responsabilidad con los trabajadores y trabajadoras y abonen con la máxima celeridad las nóminas de abril”, finaliza Sánchez.

El Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitaros de CCOO de Córdoba ha estado presente en todos los actos de la primera ronda de asignación de propuestas de contratos para médicos interinos residentes (MIR) que acaban este año su periodo de formación de médicos especialistas. Para toda Andalucía y todas las especialidades médicas se han ofertado 1.480 contratos a un total de 914 MIR.

En todos los centros de nuestra provincia no se ha podido realizar la oferta de contrataciones al personal MIR, puesto que previamente se tienen que ofertar al personal que está disponible en Bolsa Única de Contratación del SAS, por lo que se seguirá en otra oferta prevista para el día 20 de mayo. Se han ofertado contratos de distinta duración -la media de los contratos ha sido de 2 meses- para suplir las vacaciones del personal sanitario en época de verano, aunque también están previstas contrataciones de larga duración hasta el 31 de diciembre.

Concretamente, en la provincia de Córdoba unos 50 MIR han asistido al acto del Hospital Reina Sofia, aunque en este centro aún se están asignando contratos por el sistema de bolsa única, por lo que se ha informado del plan de actuación de contrataciones y que en el próximo acto se les ofertarán los contratos.

En el Área Sanitaria Sur de Córdoba, de 8 MIR, 5 han aceptado contratos. En el Área Sanitaria Norte, de 6 MIR solo 1 ha aceptado el contrato y en el Distrito Córdoba-Guadalquivir se ha ofertado un total de 25 contratos para 24 MIR, pero desafortunadamente en estos distritos ha habido especialidades médicas para las que no se han ofertado contratos suficientes para todos los médicos que acaban su formación. No ha sido así en la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria, para la que se han ofertado más contratos que personas candidatas, y lo sorprendente ha sido que de todos los MIR, solo 7 han aceptado contrato en esta primera oferta.

José Antonio López, Delegado Sindical de CCOO del Distrito Sanitario Córdoba-Guadalquivir, relata que “al preguntar el motivo al personal MIR de no aceptar los contratos nos comentan que tras 4 años de formación en hospital y centros de salud, viendo el funcionamiento de nuestros centros, las condiciones de trabajo en los centros de salud de sus tutores facultativos, los problemas a los que se han enfrentado día tras día, la sobrecarga de trabajo laboral y burocrática, al tener que atender a sus pacientes y a los cupos de otros compañeros que se encontraban de vacaciones, o de baja por enfermedad, o jubilaciones sin cubrir, y los días que tras una guardia de 24 h, que han tenido que continuar trabajando 7 horas más, pasando consulta, les hace rechazar estas contrataciones por sus pésimas condiciones laborales, prefiriendo optar por contratos en los grandes hospitales o en otras comunidades autónomas”.

A juicio de CCOO,  estos jóvenes médicos especialistas, que han invertido entre 12 y 15 años de su vida formándose, teniendo que obtener unas notas de selectividad de las más altas de España, realizando la carrera más larga (6 años) y una de las más duras, teniendo que presentarse a un examen MIR más difícil que muchas oposiciones para conseguir un contrato de 4 años de formación, en el que han trabajado el doble de horas de una jornada laboral normal y cobrando un sueldo de prácticas, se vean con una edad en la que sus amigos ya llevan años trabajando en otras profesiones, mientras ellos parten de cero, pero además, con condiciones laborales y económicas de las peores de España y Europa. 

Para el secretario General del Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Córdoba, José Damas, “es evidente la incapacidad e incompetencia del SAS para poner en marcha un verdadero plan de actuación con el que contener la fuga de estos magníficos profesionales que acaban de finalizar su especialidad en Andalucía. La sanidad pública andaluza necesita afianzarse y reforzarse con los profesionales que ha formado para así garantizar una asistencia sanitaria de calidad en el futuro, con la que se atienda las necesidades de la ciudadanía y los problemas de listas de espera y atención sanitaria que nos espera”.

El Sindicato Provincial de Construcción y Servicios de CCOO de Córdoba ha denunciado ante la Inspección de Trabajo a varias empresas que están incumpliendo el acuerdo firmado por la patronal y los sindicatos el pasado 26 de marzo por el que se establecía la jornada intensiva durante el estado de alarma por la pandemia del COVID-19.

Antonio Salazar, firmante del acuerdo por parte de CCOO, explica que la patronal y los sindicatos llegaron a un acuerdo, que entró en vigor el pasado 1 de abril, por el que se establece la jornada intensiva de 7 horas durante el estado de alarma. La entrada en vigor del acuerdo coincidió con el decreto del Gobierno por el que se produjo el parón de las actividades no esenciales coincidiendo con la Semana Santa. “Este decreto no anula el acuerdo firmado por los empresarios y la representación de los trabajadores y trabajadoras. De hecho, el acuerdo sigue vigente a fecha de hoy puesto que el estado de alarma sigue vigente", remarca Salazar.


Sin embargo, CCOO ha detectado que algunas empresas, de forma unilateral, han decidido volver a la jornada partida de 8 horas, hecho que ha puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo. Es más, “estas empresas no solo han vuelto a la jornada partida, sino que están obligando a sus plantillas a trabajar 9 horas diarias, en vez de 8, para recuperar las 55 horas perdidas durante el parón decretado por el Gobierno a primeros de abril”, denuncia el responsable sindical.

“No hay ningún acuerdo sobre cómo recuperar las horas dejadas de trabajar por el decreto del Gobierno”, recuerda Antonio Salazar quien incide en que, además, “muchas empresas, especialmente las subcontratas, despidieron a sus trabajadores durante el parón de abril o presentaron un ERTE, por lo que los trabajadores afectados no deberían recuperar ninguna hora, puesto que no les ha sido abonada”.

A esto se añade que, al restablecer la jornada partida, muchos trabajadores almuerzan en la propia obra y “se está haciendo sin medidas de prevención. Las empresas no cuentan con comedores adecuados, los trabajadores no tienen equipos de protección individual adecuados, no hay mascarillas, ni guantes, ni geles hidroalcohólicos… ni siquiera se cumplen las distancias de seguridad y todo ello está poniendo en riesgo la salud de los trabajadores e incrementando el riesgo de contagio”, lamenta Salazar quien advierte que CCOO no va a dudar en denunciar los incumplimientos del acuerdo que detecte, puesto que sigue en vigor y se estableció, precisamente, para proteger a los trabajadores ante la pandemia del COVID-19.

La Red de Madres y Padres Solidarios (ReMPS) y la Federación Centro de Referencia Andaluz de Enfermedades Raras (CRAER) denuncian que el confinamiento continúa para las miles de personas que padecen una enfermedad rara porque, a pesar de que muchas de ellas podrían salir a la calle en las horas que le corresponden por edad o situación personal, no se atreven a hacerlo por el miedo al contagio.

“Las personas que padecen una enfermedad rara son población de alto riesgo y tienen que extremar las medidas de protección ante un posible contagio por COVID-19”, recuerda el presidente de la ReMPS, Francisco Ureña, quien explica que “la irresponsabilidad de muchas personas, que salen a la calle cuando no les corresponde, que no guardan las distancias de seguridad, que prescinden de medidas de protección como mascarillas o guantes, pone en peligro a los enfermos que salen de sus casas”.

Ambas organizaciones recuerdan que las personas que sufren una enfermedad rara son uno de los colectivos más perjudicados por esta pandemia. “No solo ven como sus enfermedades no son investigadas, como no hay medicamentos para tratarlas, sino que las administraciones ni siquiera reparan en ellos y un ejemplo de ello es que no se han buscado medios para que, sobre todo los niños, puedan seguir recibiendo sus terapias durante el confinamiento”, se queja Ureña.

“Las personas afectadas por patologías minoritarias se vieron obligados a suspender sus terapias de rehabilitación a causa del virus, unas terapias que son fundamentales para paliar los efectos de la enfermedad y retrasar su evolución, y ahora que podrían beneficiarse de las medidas de desescalada no pueden hacerlo por miedo a contagiarse y se ven obligados a mantener el confinamiento”, recalca Ureña.

Pero aún más. “aunque se ha reactivado el servicio de rehabilitación, muchos enfermos tienen miedo de acudir a terapia porque los profesionales están dotados de equipos de protección, pero ellos no, y temen contagiarse”, comenta el responsable de la asociación quien indica que “algunas familias están intentando que los pacientes reciban la terapia en casa, aunque tampoco esta opción está exenta de riesgo, puesto que los profesionales atienden a otras personas que podrían estar contagiadas sin saberlo”.

Por ello, ReMPS y CRAER piden al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que establezca los protocolos necesarios para prestar el servicio a los enfermos garantizando las medidas de seguridad y protección suficientes tanto para los pacientes como para los profesionales.

Asimismo, la ReMPS y CRAER hace un llamamiento a la sociedad en su conjunto, “para que respeten las normas de la desescalada, para que recuerden que de su respeto y su cuidado puede depender no solo que una persona pueda salir de casa después de dos meses encerrada a cal y canto, sino su salud e incluso, aunque suene exagerado, su vida”, pidió Francisco Ureña.